Introducción: el yoga comienza antes de la estera
La mayoría de la gente comienza el yoga con el cuerpo.
Llegan al yoga a través de asanas, flexibilidad, fuerza, equilibrio, alivio del dolor o reducción del estrés. Esta es una puerta válida. Pero en el camino tradicional del yoga, la postura física no es el comienzo.
Antes de asana, Patanjali nos da Yama y Niyama.
Éstas son las dos primeras ramas de las ocho ramas del yoga.
Yama significa restricciones o principios éticos sobre cómo nos relacionamos con los demás y el mundo.
Niyama significa observancias o disciplinas personales sobre cómo nos relacionamos con nosotros mismos.
Juntos, los Yamas y Niyamas forman la base ética del yoga.
Responden a una pregunta importante:
¿Qué tipo de vida apoya una mente pacífica?
Porque el yoga no es sólo lo que ocurre cuando nos sentamos a meditar o practicamos posturas. El yoga es también la forma en que hablamos, comemos, trabajamos, consumimos, reaccionamos, deseamos, pensamos y nos relacionamos con los demás.
Una persona puede realizar posturas avanzadas pero aun así vivir con celos, deshonestidad, ego, violencia, avaricia o agitación constante. Según la filosofía del yoga, esto es yoga incompleto.
Los Yamas y Niyamas nos recuerdan que el yoga no es sólo una práctica del cuerpo. Es una práctica de carácter, conciencia, disciplina y refinamiento interior.
Yamas y Niyamas en los Yoga Sutras de Patanjali
Los Yamas y Niyamas se describen en el segundo capítulo de los Yoga Sutras de Patanjali, conocido como Sadhana Pada, el capítulo sobre la práctica.
Patanjali enumera los cinco Yamas en el Yoga Sutra 2.30:
Ahimsa-satya-asteya-brahmacharya-aparigraha yamah
Esto significa:
La no violencia, la veracidad, el no robo, el uso sabio de la energía y la no posesividad son los Yamas.
Enumera los cinco Niyamas en el Yoga Sutra 2.32:
Saucha-santosha-tapah-svadhyaya-ishvara-pranidhana niyamah
Esto significa:
La pureza, la satisfacción, la disciplina, el autoestudio y la entrega a lo Divino son los Niyamas.
Los cinco Yamas son:
- Ahimsa – no violencia
- Satya - veracidad
- Asteya - no robar
- Brahmacharya: uso inteligente de la energía
- Aparigraha - no posesividad
Los cinco Niyamas son:
- Saucha - pureza
- Santosha - contentamiento
- Tapas – disciplina
- Svadhyaya - autoestudio
- Ishvara Pranidhana – entregarse a la realidad Divina o superior
Juntos, estos diez principios crean la base moral y psicológica para una práctica de yoga más profunda.
¿Por qué son importantes los Yamas y Niyamas?
Patanjali sitúa a Yama y Niyama antes que Asana por una razón.
Si nuestra vida está llena de conflictos, deshonestidad, excesos, avaricia, comparaciones, culpa, distracciones y reactividad emocional, la mente no puede estabilizarse.
Puedes sentarte a meditar, pero la mente llevará las perturbaciones de tu vida a la práctica.
Puedes practicar pranayama, pero si tu vida diaria está regida por la ira y el exceso, la respiración no se volverá sutil fácilmente.
Puedes realizar asanas, pero si la práctica está impulsada por el ego y la comparación, la postura se convierte en otra expresión de inquietud.
Los Yamas y Niyamas purifican el terreno de la práctica.
Reducen el ruido mental innecesario.
Nos ayudan a vivir de una manera que apoya a Chitta Vritti Nirodha: la calma de las fluctuaciones de la mente.
En palabras simples:
Yamas y Niyamas preparan la mente para el yoga.
Yama y Niyama: la diferencia
Yama y Niyama están estrechamente relacionados, pero no son lo mismo.
Yama se trata de moderación. Nos enseña qué debemos evitar o regular porque crea sufrimiento, conflicto o esclavitud.
Niyama se trata de cultivo. Nos enseña qué practicar porque crea claridad, disciplina y fuerza interior.
Yama pregunta:
¿Cómo debo comportarme con los demás y el mundo?
Niyama pregunta:
¿Cómo debo disciplinarme y refinarme?
Yama evita que la mente se perturbe mediante acciones dañinas.
Niyama fortalece la mente a través de la práctica consciente.
Ambos son necesarios.
Una persona que sólo practica la moderación puede volverse rígida.
Una persona que sólo practica disciplina sin ética puede volverse egoísta.
Juntos, Yama y Niyama crean equilibrio.
Los cinco Yamas
Los Yamas son principios éticos universales. No se limitan a una cultura, religión, época o lugar. Describen patrones de comportamiento que perturban o purifican la mente.
Patanjali dice más tarde que estos Yamas son maha-vrata o grandes votos. Esto significa que no son modales sociales opcionales. Son compromisos fundamentales para el camino yóguico.
1. Ahimsa: No violencia
Ahimsa significa no violencia, no daño o ausencia de crueldad.
Es el primer Yama porque es el fundamento de toda vida ética.
La mayoría de la gente piensa que la violencia es sólo un daño físico. Pero el yoga profundiza la idea. La violencia puede ocurrir a través de:
- Acciones
- discurso
- Pensamientos
- intenciones
- Descuido
- Manipulación
- Duro autocrítico
- Ambición agresiva
- Consumo inconsciente
- Superioridad espiritual
Ahimsa comienza con la conciencia del daño.
Pregunta:
¿Mi forma de vida está creando sufrimiento innecesario para mí o para los demás?
Ahimsa no significa volverse pasivo o débil. No significa permitir la injusticia o evitar la verdad difícil. La verdadera no violencia requiere fuerza, claridad y coraje.
A veces ahimsa significa hablar honestamente.
A veces significa establecer un límite.
A veces significa alejarse.
A veces significa negarse a participar en patrones dañinos.
Ahimsa no es suavidad sin sabiduría. Es fuerza sin crueldad.
Ahimsa en la práctica de asanas
En la práctica del yoga físico, ahimsa significa respetar el cuerpo.
Muchos estudiantes se hacen daño a sí mismos no porque el yoga sea peligroso, sino porque el ego entra en la práctica.
Obligan al cuerpo a adoptar posturas.
Se comparan con los demás.
Ignoran el dolor.
Confunden intensidad con progreso.
Tratan el cuerpo como un proyecto a conquistar.
Esto no es yoga.
En asana, ahimsa significa escuchar.
¿Puedo practicar con disciplina sin agresión?
¿Puedo desafiar al cuerpo sin castigarlo?
¿Puedo aceptar la capacidad actual sin volverme perezoso?
¿Puedo progresar sin violencia?
Una postura practicada con ego puede aumentar la perturbación.
Una postura sencilla practicada con conciencia puede convertirse en yoga.
Ahimsa en la vida diaria
Ahimsa también se aplica al habla.
Las palabras pueden sanar, pero también pueden herir. Un comentario sarcástico, una broma cruel, un chisme, una humillación pública o una crítica innecesaria pueden perturbar tanto al hablante como al oyente.
Ahimsa nos pide que hablemos de una manera veraz pero no violenta.
También se aplica al diálogo interno.
Muchas personas nunca hablarían con otra persona de la forma en que se hablan a sí mismos internamente.
"No soy lo suficientemente bueno".
“Siempre fracaso”.
"Mi cuerpo está mal".
“Estoy atrasado”.
"Soy un inútil".
Esta violencia interior se convierte en una perturbación constante en chitta, el campo mental.
Ahimsa comienza cuando dejamos de usar la mente como arma contra nosotros mismos.
2. Satya: Veracidad
Satya significa veracidad.
Significa alineación entre pensamiento, habla y acción.
Una persona que practica satya no vive a través del engaño, la exageración, la manipulación o las apariencias falsas. Satya aporta simplicidad a la mente porque no hay necesidad de mantener identidades falsas.
Pero en el yoga la verdad debe estar guiada por ahimsa.
La veracidad no es una excusa para la crueldad.
Una persona puede decir: “Sólo estoy siendo honesto”, mientras usa la verdad como arma. Eso no es satya en el sentido yóguico.
El verdadero satya requiere tanto precisión como compasión.
La pregunta no es sólo:
¿Es verdad?
La pregunta más profunda es:
¿Es cierto, necesario y dicho con conciencia?
Satya y la autohonestidad
La forma más difícil de satya suele ser la falta de honestidad con los demás. Es honestidad con uno mismo.
Nos mentimos a nosotros mismos de manera sutil.
Decimos que estamos demasiado ocupados cuando somos indisciplinados.
Decimos que estamos desapegados cuando tenemos miedo.
Decimos que somos espirituales, sin dejar de buscar validación.
Decimos que perdonamos, mientras en secreto guardamos resentimiento.
Decimos que queremos paz, mientras alimentamos hábitos que crean inquietud.
Satya revela la brecha entre nuestra autoimagen y nuestra vida real.
Esto puede resultar incómodo, pero es necesario.
Sin honestidad consigo mismo, el yoga se convierte en actuación.
Con honestidad en uno mismo, el yoga se convierte en transformación.
Satya en la práctica del Yoga
En asana, satya significa ser honesto con el cuerpo.
No pretender ser más flexible de lo que eres.
No esconderse detrás de excusas.
No forzar una postura por apariencia.
No evitar el esfuerzo por miedo.
No pretender dolor cuando en realidad es malestar.
No ignorar el dolor por culpa del ego.
Satya nos ayuda a ver con claridad.
El cuerpo se convierte en un espejo. El tapete se convierte en un lugar donde dejamos de fingir.
3. Asteya: No robar
Asteya significa no robar.
En el nivel obvio, significa no tomar lo que no nos pertenece. Pero el yoga amplía este principio mucho más allá del robo de materiales.
El robo puede ser físico, emocional, intelectual, energético o psicológico.
Podemos robarle el tiempo a alguien si somos descuidados con los compromisos.
Podemos robar la atención a través del drama constante.
Podemos robar la paz mediante la manipulación.
Podemos robar el crédito por el esfuerzo de otra persona.
Podemos robar ideas sin reconocimiento.
Podemos robar la confianza mediante la deshonestidad.
Hoy podemos robar nuestro propio futuro a través de hábitos perezosos.
Asteya nos pide que seamos profundamente respetuosos.
Respetuoso con la energía de otras personas.
Respetuoso del tiempo.
Respetuoso de los límites.
Respetuoso del trabajo.
Respetuoso de la atención.
Respetuosos con los regalos que hemos recibido.
La raíz del robo
Según la filosofía del yoga, robar a menudo surge de un sentimiento de carencia.
La mente dice:
“No tengo suficiente”.
“No soy suficiente”.
"Necesito lo que tienen".
“Debo tomar para sentirme completo”.
Asteya está conectada con la satisfacción.
Cuando somos interiormente pobres, nos aferramos.
Cuando estamos arraigados interiormente, dejamos de tomar lo que no es nuestro.
Por eso Asteya no es sólo un mandato moral. Es una enseñanza psicológica.
Nos pide que examinemos el hambre detrás de nuestras acciones.
Asteya en la vida moderna
Asteya es muy relevante hoy.
En el mundo digital, podemos robar la atención mediante publicaciones interminables, indignación o manipulación. Podemos robar creatividad copiando sin profundidad. Podemos robarnos tiempo dedicando nuestra mejor energía a la distracción.
Asteya pregunta:
¿Estoy consumiendo más de lo que aporto?
¿Estoy llamando la atención sin ofrecer valor?
¿Estoy copiando sin entender?
¿Estoy haciendo perder el tiempo a alguien?
¿Estoy utilizando a los demás para sentirme importante?
¿Estoy robando mi propia paz a través de la comparación?
Practicar Asteya crea dignidad.
Nos enseña a defender nuestro propio esfuerzo en lugar de quitarle a los demás inconscientemente.
4. Brahmacharya: uso racional de la energía
Brahmacharya se traduce a menudo como celibato, pero esta traducción puede resultar demasiado estrecha para los practicantes modernos.
Tradicionalmente, brahmacharya conlleva el significado de moverse en alineación con Brahman, la realidad más elevada. También se refiere a la conservación y dirección sabia de la energía vital.
En un sentido práctico más amplio, brahmacharya significa:
Utilice su energía de una manera que apoye la claridad, la vitalidad y el crecimiento espiritual.
No se trata simplemente de restricción sexual. Se trata de dominio de la energía.
Brahmacharya no es represión
Un malentendido común es que brahmacharya significa rechazar el cuerpo, negar el deseo o suprimir la energía humana natural.
Pero la represión no es yoga.
La represión empuja el deseo al inconsciente, donde puede regresar en forma de culpa, obsesión, vergüenza o desequilibrio.
Brahmacharya no es odio al deseo. Es una relación inteligente con el deseo.
Pregunta:
¿A dónde va mi energía?
¿Qué drena mi vitalidad?
¿Qué fortalece mi conciencia?
¿Estoy gobernado por el impulso?
¿Mis hábitos apoyan la meditación o la agitación?
¿Estoy usando el placer de manera consciente o compulsiva?
Brahmacharya es el movimiento de la compulsión a la conciencia.
Brahmacharya en la vida diaria
La energía no se pierde sólo a través de la sexualidad.
La energía también se pierde por:
- hablar excesivamente
- Pensar demasiado
- drama emocional
- Adicción digital
- Entretenimiento inconsciente
- mal dormir
- comer en exceso
- Comparación constante
- Multitarea
- Buscando validación
- Ambición no regulada
Una persona puede ser célibe pero aun así desperdiciar una enorme energía a través de la ira, los chismes, la ansiedad y el ego.
Otra persona puede vivir en el mundo con relaciones y responsabilidades, y aun así practicar brahmacharya con moderación, claridad, disciplina y autoconciencia.
La pregunta más profunda no es sólo de qué te abstienes.
La pregunta más profunda es:
¿Conserva y dirige su vida la energía hacia su propósito más elevado?
Brahmacharya y la práctica del Yoga
En la práctica del yoga, brahmacharya nos ayuda a evitar los extremos.
Demasiado esfuerzo quema el cuerpo.
Muy poco esfuerzo crea embotamiento.
Demasiada estimulación dispersa la energía.
Demasiada represión crea tensión.
Brahmacharya encuentra el camino medio.
Permite que la energía se refina en lugar de desperdiciarse.
Esto apoya el pranayama, la concentración, la meditación y una práctica espiritual más profunda.
5. Aparigraha: no posesividad
Aparigraha significa no posesión, no acaparamiento, no aferramiento o libertad de apego.
Es lo opuesto a la codicia y el apego.
La posesividad no se aplica sólo a los objetos. Podemos ser posesivos acerca de:
- gente
- Roles
- Estado
- Creencias
- Opiniones
- Identidad
- Éxito
- Experiencias espirituales
- Dolor pasado
- Expectativas futuras
- La imagen que queremos que los demás tengan de nosotros.
Aparigraha nos pide que examinemos aquello que apretamos con demasiada fuerza.
Posesión y miedo
Cuanto más nos aferramos, más miedo creamos.
Si me aferro a los elogios, temo a las críticas.
Si me aferro al control, temo a la incertidumbre.
Si me aferro a la juventud, temo envejecer.
Si me aferro a la identidad, temo al cambio.
Si me aferro al éxito, temo al fracaso.
Si me aferro a la comodidad, temo la incomodidad.
Aparigraha trae libertad porque debilita la dependencia.
No significa que no puedas poseer cosas, amar a las personas o construir una vida significativa. Significa que no permites que el apego se convierta en esclavitud.
Puedes preocuparte profundamente sin aferrarte.
Puedes trabajar plenamente sin obsesiones.
Puedes amar sin posesión.
Puedes recibir sin acaparar.
Puedes soltarte sin derrumbarte.
Esto es aparigraha.
Aparigraha en la vida moderna
La cultura moderna a menudo fomenta lo contrario de aparigraha.
Más posesiones.
Más logros.
Más estatus.
Más seguidores.
Más consumo.
Más identidad.
Más comparación.
La mente comienza a creer que la paz vendrá después de la acumulación.
Pero el yoga sugiere lo contrario:
La paz muchas veces llega a través de la simplificación.
Aparigraha pregunta:
¿Qué llevo que ya no necesito?
¿Qué estoy comprando para llenar un vacío interior?
¿Qué expectativa está creando sufrimiento?
¿Qué identidad tengo miedo de revelar?
¿Qué quedaría si dejara de aferrarme?
Aparigraha crea ligereza interior.
Los cinco Niyamas
Los Niyamas son observancias personales. Guían al practicante hacia la pureza, la satisfacción, la disciplina, el autoconocimiento y la entrega.
Si Yama reduce los patrones dañinos, Niyama construye patrones de apoyo.
Yama despeja el terreno.
Niyama planta las semillas.
1. Saucha: Pureza
Saucha significa pureza, limpieza o claridad.
Incluye limpieza externa y purificación interna.
La saucha externa incluye:
- cuerpo limpio
- ropa limpia
- Espacio de práctica limpio
- comida limpia
- Entorno limpio
- Ambiente ordenado
La saucha interna incluye:
- Intención limpia
- discurso claro
- Entrada mental saludable
- Purificación emocional
- Consumo sensorial disciplinado
- Conciencia de los patrones de pensamiento.
Saucha no se trata de una obsesión por la pureza. Se trata de crear condiciones que apoyen la claridad.
Saucha y la mente
La mente se ve afectada por lo que consumimos.
No sólo comida, sino también imágenes, sonidos, conversaciones, redes sociales, noticias, entretenimiento y entornos emocionales.
Si la mente consume constantemente agitación, comparación, chisme, violencia y distracción, se vuelve difícil meditar.
Saucha pregunta:
¿Qué estoy permitiendo que entre en mi mente?
¿Qué conversaciones me dejan perturbado?
¿Qué contenido me inquieta?
¿Qué hábitos hacen que el cuerpo sea pesado?
¿Qué entornos apoyan la claridad?
Una vida limpia no garantiza la iluminación, pero reduce las perturbaciones innecesarias.
Saucha prepara el cuerpo y la mente para una práctica más profunda.
Saucha en la práctica del Yoga
En asana y pranayama, saucha puede incluir:
- Practicando en un espacio limpio.
- Mantener el cuerpo preparado para la práctica.
- Comer de una manera que favorezca la ligereza.
- Mantener la conciencia de la respiración
- Evitar movimientos descuidados o distraídos.
- Practicando con intención limpia
Una práctica realizada para el ego puede parecer impresionante externamente pero permanecer impura internamente.
Una práctica sencilla realizada con sinceridad puede estar mucho más cerca del yoga.
2. Santosha: satisfacción
Santosha significa satisfacción.
Es uno de los Niyamas más poderosos porque la mente ordinaria casi siempre está insatisfecha.
La mente dice:
"Necesito más".
"Debería estar en otro lugar".
"Debería ser otra persona".
"Seré feliz después de este logro".
"Estaré en paz cuando la vida cambie".
“Estoy atrasado”.
"Este momento no es suficiente".
Santosha no significa renunciar al crecimiento. Significa acabar con la costumbre de posponer la paz.
Puede trabajar para mejorar sin dejar de estar contento interiormente.
Puedes tener metas sin que te controle la carencia.
Puedes crecer sin odiar el lugar donde estás.
Santosha no es pereza. Es libertad de la constante pobreza interior.
Santosha y el deseo
El deseo en sí no siempre es el problema. El problema es la dependencia inconsciente del deseo.
Cuando la felicidad depende enteramente de conseguir lo que queremos, la mente se vuelve inestable.
Si el deseo se cumple, comienza el miedo a perderlo.
Si se bloquea el deseo, comienza la frustración.
Si alguien más tiene lo que queremos, comienzan los celos.
Si el deseo sigue expandiéndose, la inquietud continúa.
Santosha rompe este ciclo.
Enseña:
No es necesario que este momento sea perfecto para que la conciencia esté presente.
El contentamiento da estabilidad a la mente.
Santosha en la vida diaria
Practicar santosha puede verse así:
- Hacer una pausa para reconocer lo que ya es suficiente
- No comparar tu práctica con la de otros.
- Aceptar la condición del cuerpo hoy
- Disfrutando de comida sencilla
- Reducir las quejas innecesarias
- No convertir cada momento en un problema
- Trabajar con sinceridad y sin desesperación interior.
Santosha no elimina el esfuerzo. Purifica el esfuerzo.
Aún actúas, pero no te mueve la creencia de que estás incompleto.
3. Tapas: Disciplina
Tapas significa disciplina, calor, esfuerzo, austeridad o fuego interior.
Es la fuerza que nos ayuda a transformarnos.
Sin tapas, la inspiración se desvanece rápidamente.
A mucha gente le gusta la idea del yoga, pero las tapas convierten la idea en práctica.
Tapas es despertarse para realizar sadhana cuando la mente quiere consuelo.
Tapas se mantiene estable cuando el progreso es lento.
Tapas mantiene la conciencia dentro del malestar.
Tapas es elegir lo beneficioso frente a lo meramente placentero.
Tapas vuelve a la práctica después de la distracción.
Tapas quema la pereza, el aburrimiento y el hábito inconsciente.
Las tapas dan fuerza al camino.
Las tapas no son un autocastigo
Las tapas a menudo se malinterpretan como dureza.
Pero la disciplina yóguica no es odio a uno mismo.
La disciplina sin sabiduría se convierte en violencia.
La intensidad sin compasión se convierte en ego.
La austeridad sin equilibrio se convierte en represión.
Las verdaderas tapas queman las impurezas, no el practicante.
Debería crear claridad, fuerza, firmeza y humildad, no orgullo, cansancio o agresión.
La tapa adecuada es firme pero inteligente.
Tapas en Asanas y Meditación
En asana, tapas puede significar permanecer presente en una postura cuando la mente quiere escapar.
En pranayama, tapas puede significar practicar de manera constante incluso cuando los resultados no sean espectaculares.
En meditación, tapas puede significar sentarse con inquietud sin obedecerla inmediatamente.
Tapas enseña a la mente que la incomodidad no siempre es peligro.
Esto es importante porque la transformación a menudo requiere enfrentar el malestar de manera consciente.
El viejo yo prefiere el hábito.
El yo más profundo requiere disciplina.
4. Svadhyaya: autoestudio
Svadhyaya significa autoestudio.
Tiene dos dimensiones importantes:
- Estudio de la sabiduría yóguica y los textos sagrados.
- Estudio de uno mismo
Tradicionalmente, svadhyaya incluye el estudio de textos como los Yoga Sutras, el Bhagavad Gita, los Upanishads y otras enseñanzas espirituales.
Pero el propósito no es el orgullo intelectual.
El propósito es la visión interior.
Una persona puede leer muchas Escrituras y aun así no saber lo que piensa.
El verdadero svadhyaya pregunta:
¿Quién soy yo?
¿Por qué reacciono de esta manera?
¿Qué patrones se repiten en mi vida?
¿Qué estoy evitando?
¿A qué temo?
¿Qué deseo?
¿Qué identidad estoy protegiendo?
¿Qué hay de real debajo de mis pensamientos?
Svadhyaya convierte la vida en un espejo.
Svadhyaya y el testigo
En la filosofía del yoga, a menudo nos identificamos con los movimientos de la mente.
"Estoy enojado".
"Estoy ansioso".
"Tengo éxito".
“Soy un fracaso”.
“Yo soy mi cuerpo”.
“Yo soy mi historia”.
Svadhyaya nos ayuda a ver estas identidades con mayor claridad.
En lugar de perdernos en la mente, comenzamos a observar la mente.
Hay ira, pero puedo observarla.
Hay miedo, pero puedo observarlo.
Hay ganas, pero puedo observarlas.
Hay memoria, pero puedo observarla.
Esta observación crea una distancia entre el que ve y lo visto.
Esa distancia es el comienzo de la libertad.
Svadhyaya en la práctica
Svadhyaya puede incluir:
- Leer textos yóguicos
- Reflexionando después de la práctica
- Llevar un diario honestamente
- Observar los desencadenantes emocionales
- Estudiar patrones de vida recurrentes
- Haciendo preguntas más profundas
- Repetir mantra con conciencia
- Recibir orientación de un maestro.
- Observando el ego en la práctica espiritual
Sin svadhyaya, el yoga puede volverse mecánico.
Con svadhyaya, incluso la vida ordinaria se convierte en práctica espiritual.
5. Ishvara Pranidhana: Entregarse a lo Divino
Ishvara Pranidhana significa entrega a Ishvara, lo Divino, Dios, una conciencia superior o una realidad superior.
Diferentes practicantes pueden entender Ishvara de manera diferente según su tradición y creencia personal.
Para algunos, Ishvara significa una deidad personal.
Para algunos, significa conciencia universal.
Para algunos, significa la inteligencia de la vida.
Para algunos, significa la verdad más elevada más allá del ego.
La esencia de Ishvara Pranidhana es la rendición.
Pero rendirse no significa pasividad.
Significa liberar la obsesión del ego por el control.
Esfuerzo y entrega
El yoga requiere tanto esfuerzo como entrega.
Tapas dice: haz un esfuerzo sincero.
Ishvara Pranidhana dice: libera el apego al resultado.
Este equilibrio es esencial.
Si sólo hay esfuerzo, la práctica se vuelve tensa e impulsada por el ego.
Si sólo hay entrega, la práctica puede volverse pasiva o vaga.
Juntos crean un yoga maduro.
Actúas plenamente, pero no te aferras.
Practicas con sinceridad, pero no exiges una experiencia específica.
Ofreces tu esfuerzo, pero sueltas el fruto.
Participas de la vida, pero recuerdas que no todo está controlado por la voluntad personal.
Esto trae humildad.
Ishvara Pranidhana en la vida diaria
Practicar Ishvara Pranidhana puede verse así:
- Ofreciendo tu práctica antes de comenzar.
- Dejar ir el control obsesivo
- Aceptar lo que no se puede cambiar
- Actuar con sinceridad y sin apego a los elogios.
- Confiar en el proceso de sadhana
- Recordando algo más grande que el ego
- Usar mantra, oración o devoción
- Convertir la dificultad en rendición en lugar de amargura
Este Niyama suaviza el ego y abre el corazón.
Nos recuerda que el yoga no es sólo superación personal. También es ofrenda de sí mismo.
Yamas y Niyamas como preparación para la meditación
La meditación no está separada de cómo vivimos.
Una vida deshonesta produce una mente inquieta.
Una vida violenta produce una mente perturbada.
Una vida codiciosa produce una mente ansiosa.
Una vida indisciplinada produce una mente dispersa.
Una vida sobreestimulada produce una mente inestable.
Los Yamas y Niyamas reducen estas perturbaciones.
Crean las condiciones para la quietud.
Por eso Patanjali los sitúa antes que asana, pranayama y meditación.
Mucha gente quiere técnicas avanzadas de meditación, pero ignoran la vida que rodea a la meditación.
El yoga nos pide que miremos la vida entera.
Cómo hablas importa.
Cómo comes importa.
Cómo ganas importa.
Cómo deseas importa.
Cómo consumes importa.
Cómo reaccionas importa.
Cómo te tratas a ti mismo es importante.
Cómo te relacionas con los demás importa.
Todo se vuelve parte del yoga.
La profundidad psicológica de Yama y Niyama
Los Yamas y Niyamas no son sólo reglas morales. También son herramientas psicológicas.
Cada uno aborda una perturbación de la mente.
Ahimsa reduce la agresión y el miedo.
Satya reduce el conflicto interno y el autoengaño.
Asteya reduce la envidia y la carencia.
Brahmacharya reduce la compulsión y la fuga de energía.
Aparigraha reduce el apego y la ansiedad.
Saucha reduce la impureza y la confusión.
Santosha reduce la insatisfacción y el deseo.
Las tapas reducen la pereza y la debilidad de la voluntad.
Svadhyaya reduce la ignorancia de uno mismo.
Ishvara Pranidhana reduce el control egoico y el orgullo.
Por eso son tan poderosos.
No nos dicen simplemente cómo comportarnos. Nos muestran cómo se crea el sufrimiento y cómo se puede reducir.
Yamas y Niyamas en el yoga moderno
El yoga moderno a menudo se centra en gran medida en las asanas. Esto puede ser útil, pero resulta incompleto si falta el fundamento ético.
Sin Yama y Niyama, el yoga puede convertirse en:
- Rendimiento físico
- competencia corporal
- Marca espiritual
- Mejora del ego
- escapar de la vida
- Flexibilidad sin sabiduría
- Técnica sin transformación.
Yama y Niyama devuelven el yoga a sus raíces.
Nos recuerdan que el objetivo no es sólo flexibilizar el cuerpo.
El objetivo es aclarar la mente, refinar el corazón y alinear la vida con la verdad.
Una persona que no puede realizar posturas avanzadas pero practica la bondad, la veracidad, la disciplina, la satisfacción y el autoestudio está mucho más cerca del yoga que alguien que realiza posturas difíciles con ego, deshonestidad y agresión.
Cómo practicar Yamas y Niyamas como principiante
Los Yamas y Niyamas pueden resultar abrumadores si se abordan todos a la vez.
Una manera sencilla de comenzar es elegir un principio cada semana.
Por ejemplo:
Semana 1: Observe a Ahimsa en el habla.
Semana 2: Practica Satya a través de la honestidad contigo mismo.
Semana 3: Observe a Asteya en relación con el tiempo y la atención.
Semana 4: Practique Brahmacharya reduciendo un hábito que consume energía.
Semana 5: Practica Aparigraha dejando de lado una posesión o expectativa innecesaria.
Semana 6: Practica Saucha limpiando tu espacio de práctica y reduciendo el desorden mental.
Semana 7: Practica Santosha observando la comparación.
Semana 8: Practica Tapas a través de una práctica diaria constante.
Semana 9: Practique Svadhyaya mediante un diario o el estudio de las Escrituras.
Semana 10: Practica Ishvara Pranidhana ofreciendo tus acciones sin aferrarte a los resultados.
Este enfoque hace que las enseñanzas sean prácticas.
No intentes volverte perfecto de la noche a la mañana. El yoga no es perfeccionismo. Es un refinamiento sincero.
Una práctica de reflexión diaria para Yama y Niyama
Al final de cada día, puedes reflexionar sobre estas preguntas:
¿Dónde actué con conciencia hoy?
¿Dónde creé daño en pensamiento, palabra o acción?
¿Dónde fui sincero?
¿Dónde fingí?
¿Dónde me aferré, comparé o me aferré?
¿Dónde desperdicié energía?
¿Qué consumí a través de mis sentidos?
¿Estaba contento o me resistía constantemente al momento?
¿Practiqué disciplina?
¿Qué aprendí sobre mí?
¿Puedo entregar lo que no puedo controlar?
Esta reflexión no debe convertirse en un juicio sobre uno mismo.
El propósito no es la culpa. El propósito es la concientización.
La conciencia es el comienzo de la transformación.
Yamas y Niyamas para profesores de yoga
Para los profesores de yoga, Yama y Niyama son especialmente importantes.
Enseñar yoga no se trata sólo de dar instrucciones. También se trata de asumir la responsabilidad.
Un profesor de yoga debe practicar ahimsa creando un ambiente seguro y respetuoso.
Un maestro debe practicar satya siendo honesto acerca de sus conocimientos y limitaciones.
Un maestro debe practicar asteya respetando el tiempo, la confianza y los límites de los estudiantes.
Un maestro debe practicar brahmacharya utilizando la autoridad y la energía de manera responsable.
Un maestro debe practicar aparigraha sin apegarse al estatus, al control o a la admiración de los estudiantes.
De manera similar, un maestro debe practicar saucha en conducta personal, santosha en actitud, tapas en compromiso, svadhyaya en aprendizaje continuo e Ishvara Pranidhana en humildad.
Sin ética, enseñar yoga puede volverse peligroso.
Con ética, la enseñanza se convierte en servicio.
Yamas y Niyamas y el objetivo del Yoga
El objetivo final del yoga no es simplemente el comportamiento moral. El objetivo final es la liberación, la autorrealización y la libertad de la falsa identificación.
Pero la práctica ética es esencial porque la vida no ética fortalece el ego y las perturbaciones mentales.
Cada vez que actuamos con violencia, deshonestidad, avaricia, exceso o apego, la mente se vuelve más atada.
Cada vez que practicamos la bondad, la verdad, la moderación, la alegría, la disciplina, el autoestudio y la entrega, la mente se vuelve más transparente.
Una mente transparente puede reflejar la verdad.
Por eso Yama y Niyama no están separados de la realización espiritual. Son parte del camino.
Preparan la chitta para la quietud.
Apoyan a Chitta Vritti Nirodha.
Hacen posible una meditación más profunda.
Malentendidos comunes sobre Yamas y Niyamas
1. No son mandamientos religiosos
Yamas y Niyamas no son meras reglas impuestas desde fuera. Son principios prácticos para reducir el sufrimiento y preparar la mente para el yoga.
2. No son sólo para monjes
Los jefes de familia, estudiantes, profesionales, padres, profesores y principiantes pueden practicar Yama y Niyama en la vida diaria.
3. No se trata de perfección
El yoga no exige la perfección instantánea. Requiere conciencia, honestidad y refinamiento constante.
4. Brahmacharya no sólo significa celibato
El celibato es una interpretación tradicional, pero el significado más amplio incluye el uso inteligente de la energía, la moderación y la ausencia de coacción.
5. Aparigraha no significa no poseer nada
Significa no aferrarse. Una persona puede tener responsabilidades y posesiones sin estar psicológicamente poseída por ellas.
6. Santosha no significa pereza
La satisfacción no significa renunciar al esfuerzo. Significa actuar sin el sentimiento constante de carencia interior.
7. Tapas no significa autocastigo
La disciplina debe crear claridad y fuerza, no violencia hacia uno mismo.
Conclusión: El fundamento ético del verdadero yoga
Los Yamas y Niyamas son la base del yoga porque transforman la forma en que vivimos.
Demuestran que el yoga no es sólo postura, respiración o meditación. Yoga es también bondad, veracidad, disciplina, sencillez, satisfacción, autoestudio y entrega.
Sin Yama y Niyama, el yoga puede volverse externo.
Con Yama y Niyama el yoga se convierte en un camino completo.
Ahimsa nos enseña a reducir el daño.
Satya nos enseña a vivir en la verdad.
Asteya nos enseña respeto e integridad.
Brahmacharya nos enseña a utilizar la energía sabiamente.
Aparigraha nos enseña a dejar ir.
Saucha nos enseña pureza y claridad.
Santosha nos enseña la satisfacción.
Las tapas nos enseñan disciplina.
Svadhyaya nos enseña el autoconocimiento.
Ishvara Pranidhana nos enseña la rendición.
Juntos, purifican el cuerpo, el habla, la mente, los hábitos, las relaciones y las intenciones.
Nos preparan para asana, pranayama, pratyahara, dharana, dhyana y samadhi.
Hacen del yoga no sólo algo que practicamos, sino algo en lo que nos convertimos.
Preguntas frecuentes sobre Yamas y Niyamas
¿Qué son los Yamas y Niyamas?
Los Yamas y Niyamas son las dos primeras ramas de las ocho ramas del yoga de Patanjali. Los yamas son restricciones éticas y los niyamas son observancias personales.
¿Cuáles son los cinco Yamas?
Los cinco Yamas son Ahimsa, Satya, Asteya, Brahmacharya y Aparigraha.
¿Cuáles son los cinco Niyamas?
Los cinco Niyamas son Saucha, Santosha, Tapas, Svadhyaya e Ishvara Pranidhana.
¿Por qué son importantes los Yamas y Niyamas en el yoga?
Crean la base ética y personal para la práctica del yoga. Ayudan a reducir los trastornos mentales y preparar la mente para prácticas más profundas como pranayama, concentración, meditación y samadhi.
¿Son Yamas y Niyamas parte de las ocho ramas del yoga?
Sí. Yama es el primer miembro y Niyama es el segundo miembro de los ocho miembros del yoga descritos por Patanjali.
¿Cuál es la diferencia entre Yama y Niyama?
Yama se centra en la moderación ética y en cómo nos relacionamos con los demás. Niyama se centra en la disciplina personal y en cómo nos refinamos a nosotros mismos.
¿Es Ahimsa el Yama más importante?
Ahimsa a menudo se considera fundamental porque la no violencia respalda todas las demás prácticas éticas. La veracidad, la disciplina e incluso el esfuerzo espiritual deben estar guiados por el no hacer daño.
¿Brahmacharya significa celibato?
Tradicionalmente, Brahmacharya puede referirse al celibato, especialmente en contextos monásticos. En términos más generales, significa uso inteligente de la energía vital, moderación y libertad del deseo compulsivo.
¿Cómo pueden los principiantes practicar Yamas y Niyamas?
Los principiantes pueden comenzar eligiendo un principio a la vez, como practicar la bondad al hablar, observar la honestidad, reducir las comparaciones, mantener un espacio de práctica limpio o comprometerse con una breve meditación diaria.
¿Siguen siendo relevantes los Yamas y Niyamas en la actualidad?
Sí. Son muy relevantes porque la vida moderna a menudo aumenta la distracción, la comparación, el exceso y la inquietud mental. Yamas y Niyamas ayudan a aportar claridad, disciplina, conciencia ética y estabilidad interior.