Introducción: El Bhagavad Gita como texto práctico de yoga
El Bhagavad Gita es uno de los textos más importantes de la tradición del yoga.
Mucha gente piensa en el Gita como una escritura religiosa, un diálogo filosófico o un clásico espiritual. Son todos estos. Pero también es algo muy práctico:
Una guía de yoga en la mitad de la vida.
A diferencia de una enseñanza impartida en una cueva, un bosque o un monasterio, el Bhagavad Gita se enseña en el campo de batalla.
Arjuna, el gran guerrero, está entre dos ejércitos. Está confundido, abrumado, emocionalmente destrozado e incapaz de actuar. Su mente está perturbada por el dolor, el miedo, el deber, el apego, la moralidad, los conflictos familiares y las dudas existenciales.
En ese momento, Krishna le enseña yoga.
Esta configuración es importante.
El Gita no presenta el yoga como un escape de la vida. Presenta el yoga como el arte de vivir con claridad, firmeza, devoción, sabiduría y acción correcta incluso cuando la vida es difícil.
Krishna no le dice a Arjuna que huya de la responsabilidad. Le enseña cómo actuar sin estar atado por el ego, el miedo, el apego y la confusión.
De esta manera, el Bhagavad Gita amplía nuestra comprensión del yoga.
El yoga no es sólo postura.
El yoga no es sólo meditación.
El yoga no es sólo renunciación.
El yoga no es sólo filosofía.
El yoga es la transformación de cómo actuamos, pensamos, amamos, servimos, nos entregamos y nos entendemos a nosotros mismos.
El Gita enseña que el verdadero yoga se practica no sólo con los ojos cerrados, sino también cuando la vida exige acción.
El contexto del Bhagavad Gita
El Bhagavad Gita aparece dentro del Mahabharata, una de las grandes epopeyas de la India.
El diálogo tiene lugar justo antes de la guerra de Kurukshetra. Arjuna, uno de los príncipes Pandava, ve a sus maestros, parientes, amigos y ancianos a ambos lados del campo de batalla. De repente, se siente abrumado.
Su cuerpo tiembla. El arco se le escapa de la mano. Su mente se confunde. Cuestiona el valor de la victoria, el poder, el deber y la vida misma.
La crisis de Arjuna no es debilidad. Es un momento profundamente humano.
No le teme simplemente a la batalla. Se enfrenta a un conflicto entre emoción, deber, moralidad, apego e identidad.
Por eso el Gita es atemporal.
Todo practicante serio eventualmente enfrenta un Kurukshetra interno.
Un lugar donde la mente está dividida.
Un lugar donde el deber y la emoción entran en conflicto.
Un lugar donde la vieja identidad se derrumba.
Un lugar donde el siguiente paso no está claro.
Un lugar donde las ideas espirituales deben convertirse en sabiduría vivida.
La enseñanza de Krishna comienza aquí.
El yoga comienza cuando la confusión se convierte en indagación.
Por qué el Gita es importante para la práctica del yoga
Los Yoga Sutras de Patanjali definen el yoga como Chitta Vritti Nirodha, la calma de las fluctuaciones de la mente.
El Bhagavad Gita aborda el yoga desde otro ángulo.
Pregunta:
¿Cómo debemos actuar cuando la mente está perturbada?
¿Cómo podemos trabajar sin apego?
¿Cómo podemos permanecer firmes en el éxito y el fracaso?
¿Cómo puede la devoción purificar el corazón?
¿Cómo puede la sabiduría eliminar la confusión?
¿Cómo puede la meditación disciplinar la mente?
¿Cómo podemos vivir en el mundo sin estar atados por el mundo?
El Gita es especialmente práctico porque la mayoría de los estudiantes no viven alejados de la sociedad. Tienen familias, trabajo, responsabilidades, relaciones, ambiciones, miedos y deberes.
Krishna enseña yoga para este tipo de vida.
Enseña cómo convertir la acción en yoga, el conocimiento en yoga, la devoción en yoga, la meditación en yoga y la entrega en yoga.
Los principales yogas enseñados en el Bhagavad Gita
El Bhagavad Gita no presenta un solo camino.
Krishna enseña varias formas interconectadas de yoga, que incluyen:
- Karma Yoga: el yoga de la acción desinteresada
- Jnana Yoga: el yoga de la sabiduría y el conocimiento.
- Bhakti Yoga: el yoga de la devoción
- Dhyana Yoga: el yoga de la meditación
- Sannyasa y Tyaga: renunciación y abandono interior
- Buddhi Yoga: el yoga de la inteligencia despierta
- Samatva Yoga: el yoga de la ecuanimidad
Estos no son caminos completamente separados. Se apoyan y completan mutuamente.
La acción sin sabiduría puede volverse inquieta.
La sabiduría sin devoción puede secarse.
La devoción sin disciplina puede convertirse en emocionalismo.
La meditación sin una vida correcta puede volverse inestable.
La renuncia sin comprensión puede convertirse en evasión.
Krishna da una visión integrada.
Un yogui actúa, comprende, ama, medita, se entrega y permanece firme.
El yoga como habilidad en acción
Una de las enseñanzas más famosas de Krishna es:
Yogaḥ karmasu kauśalam
Esto significa:
El yoga es habilidad en acción.
Esta es una definición poderosa.
El yoga no es simplemente retirarse de la acción. Es aprender a actuar correctamente.
Pero ¿qué significa “habilidad en acción”?
No significa manipulación inteligente.
No significa éxito mundano a cualquier precio.
No significa volverse más eficiente sólo para lograr logros.
En el Gita, habilidad en acción significa actuar con claridad, firmeza, inteligencia, desapego y alineación con el dharma.
Una mente no entrenada actúa por impulso.
Una mente perturbada actúa por miedo.
Una mente egoica actúa para el reconocimiento.
Una mente apegada actúa buscando recompensa.
Una mente enojada actúa para hacer daño.
Una mente confusa evita la acción.
Una mente yóguica actúa desde la claridad interior.
Ésta es la habilidad que enseña Krishna.
La acción puede ser simple o compleja. Lo que importa es el estado interior del que surge la acción.
Yoga como ecuanimidad
Otra enseñanza esencial del Gita es:
Samatvaṁ yoga ucyate
Esto significa:
La ecuanimidad se llama yoga.
Ecuanimidad significa equilibrio interior.
Es la capacidad de permanecer estable en circunstancias cambiantes.
Llegan el placer y el dolor.
El éxito y el fracaso vienen.
Llegan los elogios y las críticas.
Vienen las ganancias y las pérdidas.
Llegan el consuelo y el malestar.
Vienen la aprobación y el rechazo.
La mente ordinaria sube y baja con cada experiencia.
Cuando se le elogia, se expande.
Cuando se le critica, se derrumba.
Cuando tiene éxito, se vuelve orgulloso.
Cuando no tiene éxito, se vuelve miserable.
Cuando llega el placer, se aferra.
Cuando llega el dolor, resiste.
Krishna enseña que el yoga es estabilidad en medio de la dualidad.
Esto no significa quedarse sin emociones. Significa no dejarse esclavizar por cada ola emocional.
La ecuanimidad no es indiferencia.
Es madurez interior.
Un yogui puede preocuparse profundamente y aun así permanecer firme.
Un yogui puede actuar plenamente y aun así permanecer desapegado.
Un yogui puede experimentar dificultades y aun así permanecer centrado.
Esta es una de las enseñanzas más prácticas del Bhagavad Gita.
Karma Yoga: El Yoga de la Acción
Karma Yoga es una de las enseñanzas centrales del Bhagavad Gita.
Karma significa acción.
Yoga significa unión, disciplina o camino hacia la libertad interior.
Karma Yoga es el yoga de la acción realizado sin apego egoísta a los resultados.
Krishna le enseña a Arjuna que no puede escapar de la acción. Incluso la inacción es un tipo de acción. Mientras vivimos, actuamos a través del cuerpo, el habla, el pensamiento, la elección y la intención.
La cuestión no es si debemos actuar.
La pregunta es:
¿Cómo debemos actuar?
Karma Yoga responde:
Actuar según el dharma.
Actúa con sinceridad.
Actúa sin apego egoísta.
Actuar sin aferrarse a los resultados.
Ofrezca los frutos de la acción.
Permanezca firme en el éxito y el fracaso.
Esto transforma el trabajo ordinario en práctica espiritual.
La famosa enseñanza: Tu derecho es actuar
Una de las enseñanzas más citadas del Gita es la del Capítulo 2:
Tienes derecho a actuar, pero no a los frutos de la acción.
Esto no significa que los resultados no importen.
Significa que eres responsable de tu esfuerzo, intención, disciplina y acción, pero no controlas todos los resultados.
Muchos factores dan forma a los resultados:
tu esfuerzo
Las acciones de otras personas
Sincronización
Causas pasadas
Medio ambiente
Variables desconocidas
gracia
Circunstancias fuera de control
El ego quiere control total sobre los resultados. Pero la vida no funciona de esa manera.
Karma Yoga enseña una relación más inteligente con la acción.
Haz tu trabajo plenamente.
Da tu mejor esfuerzo.
Actuar con integridad.
Toma decisiones sabias.
Pero no hagas que tu paz dependa del resultado.
Esta es la libertad en acción.
Karma Yoga no es descuido
Un malentendido común es que el desapego por los resultados significa no preocuparse por la calidad.
Esto está mal.
Krishna no enseña acciones descuidadas. Enseña acciones hábiles.
Un Karma Yogi actúa con total atención, disciplina y excelencia. Pero la acción no está contaminada por la ansiedad, el ego, la codicia o la desesperación.
Hay una diferencia entre compromiso y apego.
Compromiso dice:
“Haré lo mejor que pueda”.
El archivo adjunto dice:
"Debo obtener el resultado que quiero, o no podré estar en paz".
El compromiso fortalece la acción.
El apego perturba la acción.
Karma Yoga elimina el apego, no el compromiso.
De hecho, el desapego a menudo mejora la acción porque la mente se vuelve más clara. Cuando no estamos paralizados por el miedo al fracaso o intoxicados por el deseo de elogios, actuamos de manera más inteligente.
Karma Yoga en la vida diaria
Karma Yoga se puede practicar en todos los ámbitos de la vida.
Puedes practicarlo mientras enseñas yoga.
Puedes practicarlo mientras cocinas.
Puedes practicarlo mientras diriges un negocio.
Puedes practicarlo mientras cuidas a la familia.
Puedes practicarlo mientras estudias.
Puedes practicarlo mientras atiendes a los estudiantes.
Puedes practicarlo mientras limpias tu habitación.
Puedes practicarlo mientras creas contenido.
Puedes practicarlo mientras te enfrentas a un conflicto.
La práctica no está definida por la actividad exterior.
Se define por la actitud interior.
Preguntar:
¿Estoy actuando desde el ego o desde el dharma?
¿Estoy apegado a los elogios?
¿Tengo miedo a las críticas?
¿Estoy haciendo esto por servicio o validación?
¿Estoy dando todo mi esfuerzo?
¿Puedo publicar el resultado después de una acción sincera?
¿Puedo permanecer firme ya sea que el resultado sea un éxito o un fracaso?
Esto es Karma Yoga.
Jnana Yoga: El Yoga de la Sabiduría
Jnana Yoga es el yoga del conocimiento, la sabiduría y el discernimiento.
En el Gita, Krishna le enseña repetidamente a Arjuna a comprender la diferencia entre el Ser eterno y el cuerpo-mente cambiante.
Arjuna está afligido porque se identifica con el cuerpo, las relaciones, los roles y los resultados externos. Krishna comienza enseñándole que el verdadero Ser no se destruye cuando el cuerpo muere.
Esta enseñanza no pretende volver a Arjuna frío o insensible. Está destinado a eliminar su confusión.
Jñana Yoga pregunta:
¿Quién soy yo?
¿Qué es permanente?
¿Qué está cambiando?
¿Qué es el Yo?
¿Qué es el cuerpo?
¿Qué es la acción?
¿Cuál es el hacedor?
¿Qué es la verdadera libertad?
Sin sabiduría, la práctica puede seguir siendo superficial.
Una persona puede hacer asanas, pranayama, rituales o meditación, pero aun así identificarse completamente con el ego, el cuerpo, el estatus, el placer y el miedo.
Jnana Yoga elimina la identificación errónea.
El yo y el cuerpo
Una de las enseñanzas centrales de Krishna es que el cuerpo cambia, pero el Ser es más profundo que el cuerpo.
El cuerpo pasa por la niñez, la juventud, la edad adulta, el envejecimiento y la muerte. Los pensamientos cambian, las emociones cambian, las identidades cambian, las relaciones cambian. Pero la conciencia testigo no es lo mismo que estas experiencias cambiantes.
Esto se acerca a la distinción yóguica entre Purusha y Prakriti.
Prakriti incluye cuerpo, mente, sentidos, naturaleza y todos los fenómenos cambiantes.
Purusha es pura conciencia testigo.
El sufrimiento surge cuando confundimos el cambio con el Ser.
Esto también está conectado con la enseñanza de Patanjali sobre Avidya, la raíz Klesha.
Avidya significa ignorancia o percepción errónea. Nos hace confundir el no-Yo con el Yo, lo impermanente con lo permanente y el sufrimiento con la felicidad.
La sabiduría de Krishna elimina a Avidya.
Le enseña a Arjuna a ver más allá de la superficie de la vida.
Jnana no es información
Jnana Yoga no es meramente estudio intelectual.
Una persona puede leer muchas Escrituras y aún así permanecer atada por el ego, el apego y el miedo.
El verdadero Jnana es la visión transformadora.
Cambia la forma en que vivimos.
Si el conocimiento no reduce el ego, es incompleto.
Si el conocimiento no aumenta la compasión, es incompleto.
Si el conocimiento no aporta estabilidad, es incompleto.
Si el conocimiento no debilita el apego, éste es incompleto.
Si el conocimiento no respalda la acción correcta, es incompleto.
En el Gita, la sabiduría no es un escape de la acción. La sabiduría guía la acción.
Krishna no le da a Arjuna filosofía para que pueda evitar la vida. Le da filosofía para que pueda actuar con claridad.
Éste es el poder del Jnana Yoga.
Bhakti Yoga: El Yoga de la Devoción
Bhakti Yoga es el yoga de la devoción, el amor, la entrega y la ofrenda incondicional a la Divinidad.
En el Bhagavad Gita, Krishna le da al Bhakti un lugar central.
Bhakti no es meramente adoración emocional. Es una transformación del corazón.
El ego dice:
“Yo soy el hacedor”.
"Yo soy el controlador".
“Estoy separado”.
“Debo poseer”.
"Debo ser elogiado".
"Debo proteger mi identidad".
Bhakti suaviza esta contracción egoica.
Enseña:
Ofrece tus acciones.
Recuerda lo Divino.
Entrega los frutos.
Actuar como instrumento.
Amar sin exigencias egoístas.
Confía en algo más grande que el ego individual.
Bhakti aporta calidez al yoga.
Sin devoción, la práctica puede volverse seca, orgullosa o demasiado intelectual.
Ofrenda como práctica
Krishna enseña que incluso las ofrendas simples se vuelven sagradas cuando se dan con devoción.
El objeto exterior no es lo más importante. El sentimiento interior importa.
Una hoja, una flor, un fruto o un agua ofrecida con devoción adquiere significado.
Esta enseñanza es importante porque hace que el yoga sea accesible.
No necesitas riqueza, estatus, erudición o rituales complejos para comenzar.
Necesitas sinceridad.
En la vida diaria, ofrecer puede convertirse en una práctica poderosa.
Antes de enseñar, ofrece la clase.
Antes de comer, ofrezca gratitud.
Antes de trabajar, ofrece tu esfuerzo.
Antes de la meditación, ofrece tu mente.
Antes de dormir, ofrece el día.
Cuando llegue la dificultad, ofrece la lucha.
Cuando llegue el éxito, ofrece los frutos.
Esto convierte la vida en Bhakti Yoga.
Bhakti no es una creencia ciega
A veces se malinterpreta el bhakti como fe ciega o dependencia emocional.
El verdadero Bhakti no es antiintelectual. No rechaza la sabiduría. En el Gita, la devoción y el conocimiento se apoyan mutuamente.
Un devoto maduro no cree simplemente por miedo. Un devoto maduro ama, confía, se entrega y comprende más profundamente.
Bhakti no es debilidad.
Se necesita fuerza para entregar el ego.
Se necesita coraje para amar sin posesión.
Se necesita humildad para ofrecer acción sin exigir control.
Se necesita madurez para recordar lo Divino en el éxito y el fracaso.
Bhakti no vuelve pasiva a la persona. Hace que la acción sea más purificada.
Dhyana Yoga: El Yoga de la Meditación
El Bhagavad Gita también enseña directamente la meditación, especialmente en el Capítulo 6.
Krishna describe la disciplina del meditador: elegir un lugar limpio, sentarse firmemente, regular el cuerpo, la mente y los sentidos y enfocar la mente.
Esta enseñanza conecta estrechamente con el yoga de Patanjali.
La meditación en el Gita no es una vaga relajación. Requiere disciplina, moderación, postura, atención y firmeza interior.
El meditador se sienta con el cuerpo firme, la mente concentrada y la conciencia dirigida hacia adentro.
El objetivo no es el sueño ni la fantasía. El objetivo es la unión con el Ser y la liberación de la perturbación mental.
La mente como amiga y enemiga
Una de las poderosas enseñanzas de Krishna es que la mente puede ser amiga o enemiga.
Una mente entrenada se convierte en amiga.
Una mente no entrenada se convierte en un enemigo.
Esta es una enseñanza directa y práctica.
La misma mente que crea esclavitud puede convertirse en instrumento de liberación.
Cuando no se entrena, la mente se ve arrastrada por el anhelo, el miedo, la ira, la memoria, la comparación y la distracción.
Cuando se entrena, la mente apoya la claridad, la meditación, la disciplina, la sabiduría y la devoción.
Esto significa que no debemos odiar la mente.
Deberíamos entrenarlo.
El yoga no es una guerra contra la mente. Es educación de la mente.
La pregunta de Arjuna: La mente está inquieta
Arjuna le dice honestamente a Krishna que la mente es inquieta, turbulenta, fuerte y difícil de controlar.
Este es uno de los momentos más identificables del Gita.
Cualquiera que haya intentado meditar lo entiende.
La mente divaga.
La mente resiste.
La mente recuerda.
La mente imagina.
La mente desea.
La mente teme.
La mente se vuelve embotada.
La mente se excita.
Arjuna dice que controlar la mente parece tan difícil como controlar el viento.
Krishna no lo niega.
Está de acuerdo en que la mente es difícil de controlar. Pero dice que se puede dominar mediante:
Abhyasa - práctica
Vairagya – desapego
Esto conecta directamente el Gita con las enseñanzas de Patanjali.
La mente inquieta se entrena mediante la práctica repetida y la liberación del apego.
La meditación requiere moderación
Krishna también enseña que el yoga no es para quien come demasiado o muy poco, duerme demasiado o muy poco, actúa demasiado o evita la acción por completo.
Esta es una enseñanza extremadamente práctica.
El yoga requiere equilibrio.
El estilo de vida extremo perturba la práctica.
Demasiada comida crea pesadez.
Muy poca comida crea debilidad.
Dormir demasiado crea embotamiento.
Dormir muy poco crea agitación.
Demasiada actividad dispersa la mente.
Demasiado retiro puede crear desequilibrio.
Demasiada intensidad puede provocar agotamiento.
Demasiada comodidad puede provocar pereza.
Krishna enseña moderación en la comida, la recreación, la acción, el sueño y la vigilia.
Esto es importante para los practicantes modernos.
El yoga no es extremismo.
El yoga es regulación inteligente.
Una vida equilibrada apoya la meditación.
La metáfora de la llama constante
Krishna da una hermosa imagen para la mente meditativa:
Como una llama en un lugar sin viento, la mente del yogui permanece firme.
Esta metáfora es simple y profunda.
La llama es la conciencia.
El viento es una distracción.
La luz constante es la meditación.
Cuando los vientos del deseo, el miedo, la memoria, la estimulación sensorial y la agitación son fuertes, la llama parpadea.
Cuando los vientos se calman, la llama se estabiliza.
Éste es el propósito de la práctica.
No para destruir la mente, sino para crear las condiciones para la estabilidad.
Asana estabiliza el cuerpo.
Pranayama estabiliza la respiración.
Pratyahara reduce el viento sensorial.
Dharana centra la atención.
Dhyana permite que la llama permanezca estable.
El Gita y los Yoga Sutras se encuentran aquí maravillosamente.
Sthitaprajna: la persona de sabiduría constante
En el capítulo 2, Arjuna le pide a Krishna que describa a la persona de sabiduría constante, conocida como Sthitaprajna.
Esta es una de las enseñanzas más importantes del Gita.
Un Sthitaprajna es aquel cuya sabiduría es estable.
Una persona así no se siente constantemente sacudida por el deseo, el miedo, el placer, el dolor, el elogio, la crítica, la ganancia o la pérdida.
No dependen de condiciones externas para la paz interior.
No están gobernados por el deseo.
No están destrozados por el dolor.
No están intoxicados por el placer.
No se dejan consumir por la ira.
No están esclavizados por los sentidos.
No están confundidos acerca del Ser.
Esto no es entumecimiento emocional.
Es estabilidad espiritual.
El Sthitaprajna muestra cómo se ve el yoga maduro en la vida.
No alguien que sólo realiza posturas avanzadas.
No alguien que hable maravillosamente sobre filosofía.
No alguien que parezca espiritual.
Pero alguien cuya mente es firme, cuyos sentidos son disciplinados, cuyos deseos están purificados y cuya conciencia descansa en el Ser.
Deseo, ira y pérdida de sabiduría
Krishna da una poderosa secuencia psicológica en el Capítulo 2.
Cuando la mente se concentra repetidamente en los objetos, se desarrolla el apego.
Del apego surge el deseo.
Del deseo bloqueado surge la ira.
De la ira surge el engaño.
Del engaño surge la pérdida de la memoria.
De la pérdida de la memoria viene la destrucción de la discriminación.
De la destrucción de la discriminación uno cae.
Ésta es una de las enseñanzas psicológicas más claras del Gita.
Explica cómo se desarrolla el sufrimiento paso a paso.
Primero, la atención se dirige repetidamente hacia un objeto.
Entonces se forma el apego.
Entonces el deseo se vuelve fuerte.
Entonces aparece la frustración cuando se bloquea el deseo.
Entonces la ira perturba la mente.
Entonces se pierde la claridad.
Entonces el recuerdo de la sabiduría desaparece.
Entonces la discriminación colapsa.
Entonces la acción se vuelve destructiva.
Esta secuencia es visible en todas partes.
En las relaciones, la ambición, la adicción, las redes sociales, la comida, el poder, el estatus y la identidad espiritual.
El yoga comienza cuidando la atención.
Lo que pensamos repetidamente da forma a lo que deseamos.
Lo que deseamos moldea nuestra forma de actuar.
La forma en que actuamos moldea en quién nos convertimos.
Por eso la disciplina sensorial y la conciencia mental son esenciales.
El papel del Dharma
El Bhagavad Gita no se puede entender sin el Dharma.
Dharma significa deber, acción correcta, orden natural, responsabilidad y alineación con la verdad.
La crisis de Arjuna es una crisis de dharma.
No sabe lo que es correcto.
Krishna le enseña que yoga no significa escapar del dharma debido a una confusión emocional.
Esto no significa seguir ciegamente el deber social sin sabiduría. El Dharma es sutil. Requiere discernimiento.
Pero el Gita deja una cosa clara:
La espiritualidad no es una excusa para eludir la responsabilidad.
A veces, el camino yóguico requiere una acción difícil.
Decir la verdad puede resultar difícil.
Establecer límites puede resultar difícil.
Servir a los demás puede resultar difícil.
Enfrentar un conflicto puede resultar difícil.
Hacer el trabajo con sinceridad puede resultar difícil.
Dejar de lado la comodidad personal puede resultar difícil.
Karma Yoga es actuar de acuerdo con el dharma sin apegos egoístas.
Esto es yoga en acción.
La renuncia en el Bhagavad Gita
El Gita analiza profundamente la renunciación.
Pero Krishna no enseña que la renuncia externa por sí sola sea el camino más elevado para todos.
Hace una distinción importante entre abandonar la acción y abandonar el apego.
Una persona puede dejar de actuar externamente pero seguir estando llena de deseo internamente.
Otra persona puede actuar plenamente en el mundo pero permanecer internamente desapegado.
Krishna valora la renuncia interior.
Renuncia al ego.
Renunciar al apego a las frutas.
Renuncia al deseo egoísta.
Renuncia a la idea de “yo soy el único hacedor”.
Renuncia al apego al placer y a la aversión al dolor.
Esto es muy práctico.
La mayoría de las personas no pueden ni deben abandonar todas las responsabilidades. Pero todos pueden practicar la renuncia interior.
Éste es el corazón de las enseñanzas del Gita.
Las Tres Gunas y la práctica del Yoga
El Bhagavad Gita también enseña sobre los tres gunas:
- Sattva: claridad, armonía, equilibrio.
- Rajas: actividad, pasión, inquietud.
- Tamas: inercia, embotamiento, confusión.
Estas tres cualidades dan forma a la mente, el comportamiento, la alimentación, la fe, la acción, el conocimiento y la práctica.
Comprender las gunas nos ayuda a comprender por qué la práctica se siente diferente en distintos momentos.
Cuando sattva es fuerte, la mente es clara y pacífica.
Cuando rajas es fuerte, la mente está inquieta y ambiciosa.
Cuando tamas es fuerte, la mente está embotada y resistente.
La práctica del yoga aumenta gradualmente sattva, regula rajas y reduce tamas.
Pero, en última instancia, el Gita apunta más allá de los tres gunas.
Incluso sattva, aunque pura y útil, sigue siendo parte de la naturaleza. La liberación llega cuando el practicante reconoce el Ser más allá de los gunas.
Para los estudiantes prácticos de yoga, esta enseñanza es útil:
Coma, viva, hable, practique y piense de una manera que aumente sattva.
Una vida sáttvica apoya la meditación.
Práctica Sáttvica
Una práctica de yoga sáttvico es clara, equilibrada, sincera, estable y no egoica.
No es perezoso.
No es agresivo.
No es llamativo.
No se guía por la comparación.
No se realiza para elogios.
No se hace para dominar el cuerpo.
Una práctica sáttvica crea ligereza, claridad, disciplina, humildad y paz interior.
Por el contrario, una práctica rajásica puede estar impulsada por la ambición, la competencia, la intensidad y la inquietud.
Una práctica tamásica puede ser descuidada, aburrida, irregular, inconsciente o evitativa.
La enseñanza de Krishna nos ayuda a examinar no sólo lo que practicamos, sino también la calidad detrás de la práctica.
Dos personas pueden hacer la misma asana, pero una la practica con el ego y la otra con la conciencia.
La forma exterior puede parecer similar. El guna interior es diferente.
El campo y el conocedor del campo
En el capítulo 13, Krishna enseña sobre Kshetra y Kshetrajna.
Kshetra significa el campo.
Kshetrajna significa el conocedor del campo.
El cuerpo-mente es el campo. Incluye sensaciones, pensamientos, emociones, experiencias y cambios.
El conocedor del campo es la conciencia, la conciencia testigo.
Esta enseñanza es extremadamente importante para la meditación.
En la práctica, aprendemos a observar el campo.
Se ve el cuerpo.
Se ve el aliento.
Se ven pensamientos.
Se ven las emociones.
Se ven los recuerdos.
Se ven los deseos.
Se ve miedo.
Si todo esto se ve, ¿quién es el que ve?
Esta indagación lleva al practicante hacia el autoconocimiento.
El Gita nos enseña a no confundir el campo con el conocedor.
Este es también el corazón de la filosofía del yoga.
No eres simplemente el contenido cambiante de la experiencia. Eres la conciencia en la que aparecen.
Devoción y entrega: la enseñanza final
Hacia el final del Gita, Krishna da una de sus enseñanzas más poderosas: la rendición.
Le pide a Arjuna que se refugie en lo Divino y libere toda dependencia limitada del control egoico separado.
Esto no es un rechazo de todo lo enseñado antes. Es la culminación de todo el camino.
Después de la acción, la sabiduría, la disciplina, la meditación, la devoción, la discriminación y la renuncia viene la rendición.
La rendición no es la derrota.
La rendición es la liberación de la falsa carga del ego.
El ego piensa:
“Yo controlo todo”.
“Yo soy el único hacedor”.
"Debo asegurar todos los resultados".
"Debo entenderlo todo".
“Debo llevar la vida solo”.
La rendición relaja esta contracción.
El practicante continúa actuando, pero con confianza.
Continúa practicando, pero con humildad.
Continúa sirviendo, pero sin ego de propiedad.
Continúa amando, pero sin posesividad.
Esta es una enseñanza muy elevada.
En términos prácticos, la rendición significa:
Haz lo que te corresponde hacer.
Actúa con sinceridad.
Ofrecer el resultado.
Confía en el pedido más grande.
Deja ir el control egoico.
Descansa en lo Divino.
Lo que Krishna enseña sobre la práctica
Si reunimos las enseñanzas de Krishna en una guía práctica, varios principios se vuelven claros.
1. Practica en la mitad de la vida
El yoga no es sólo para condiciones perfectas. Arjuna recibe la enseñanza en crisis. Esto significa que la práctica debe ser lo suficientemente fuerte como para entrar en la vida real.
2. Actuar sin apego
Cumple con tu deber. Esfuérzate al máximo. Pero no hagas que tu paz dependa del resultado.
3. Entrena la mente
La mente es difícil, pero no imposible, de dominar. La práctica y el desapego son esenciales.
4. Practica la moderación
La alimentación, el sueño, la actividad y el descanso deben estar equilibrados. Los extremos perturban el yoga.
5. Cultivar la ecuanimidad
Manténgase firme en el éxito y el fracaso, el placer y el dolor, la ganancia y la pérdida.
6. Ver el Ser más allá del cuerpo-mente
Sabiduría significa reconocer la diferencia entre el campo cambiante y la conciencia testigo.
7. Ofrece tus acciones
Convierte el día a día en práctica ofreciendo tu trabajo, esfuerzo y resultados.
8. Practica la devoción
El amor, el recuerdo, la humildad y la entrega purifican el corazón.
9. Viva según el dharma
El yoga no es evasión. Requiere una acción correcta alineada con la verdad.
10. Renunciar al control egoico
Haga su parte plenamente y luego libere la carga del control total.
Estas enseñanzas hacen del Gita uno de los manuales más completos de práctica de yoga.
Bhagavad Gita y los Yoga Sutras de Patanjali
El Bhagavad Gita y los Yoga Sutras de Patanjali son textos diferentes con estilos diferentes, pero se complementan maravillosamente.
Patanjali proporciona un sistema preciso de mente, práctica, concentración y liberación.
El Gita ofrece una visión amplia y viva del yoga a través de la acción, la devoción, la sabiduría, la meditación y la entrega.
Ambos valoran la disciplina.
Ambos reconocen la mente inquieta.
Ambos enseñan el desapego.
Ambos enfatizan la práctica.
Ambos apuntan más allá del ego.
Ambos apuntan a la liberación.
Ambos enseñan estabilidad interior.
Patanjali dice que la mente se aquieta mediante Abhyasa y Vairagya.
Krishna le dice a Arjuna que la mente inquieta se controla mediante la práctica y el desapego.
Patanjali presenta los ocho miembros.
Krishna muestra cómo el yoga entra en acción, devoción, sabiduría, meditación y deber diario.
En conjunto, estos textos ofrecen una visión completa del yoga.
Bhagavad Gita y estudiantes de yoga moderno
Los estudiantes de yoga modernos suelen comenzar con la práctica física.
Esto es útil, pero el Gita nos recuerda que el yoga debe madurar más allá del cuerpo.
Un estudiante puede ser flexible pero aún así estar apegado.
Fuerte pero inquieto.
Disciplinado pero egoísta.
Conocedor pero no rendido.
Devocional pero no fundamentado.
Meditativo pero evitativo.
Activo pero apegado a los resultados.
El Gita ayuda a integrar la práctica.
Pregunta:
¿Puede tu yoga ayudarte a actuar mejor?
¿Puede tu yoga ayudarte a mantenerte estable bajo presión?
¿Puede tu yoga reducir el ego?
¿Puede tu yoga purificar el deseo?
¿Puede tu yoga ayudarte a servir?
¿Puede tu yoga ayudarte a rendirte?
¿Puede tu yoga ayudarte a ver el Ser?
Ésta es la medida más profunda de la práctica.
Aplicar el Gita en la práctica diaria
Aquí tienes una forma sencilla de incorporar el Bhagavad Gita a tu vida diaria de yoga.
Antes de la practica
Haga una pausa y ofrezca la práctica.
Di para tus adentros:
Que esta práctica purifique mi cuerpo, respiración, mente y corazón. Que no sea por ego, sino por claridad.
Durante las asanas
Practica con esfuerzo y sin apego.
No fuerces.
No compares.
No realizar.
Observa el cuerpo y la mente.
Durante el pranayama
Deja que la respiración se convierta en maestra del equilibrio.
No persigas la intensidad.
Refinar la atención.
Calma la mente.
Durante la meditación
Cuando la mente divaga, regresa.
Este es Abhyasa.
Cuando surjan pensamientos, déjalos pasar.
Esto es Vairagya.
durante el trabajo
Actúa con sinceridad.
Cumple con tu deber.
Ofrecer el resultado.
Permanezca firme en el éxito y el fracaso.
Esto es Karma Yoga.
Durante la dificultad
Preguntar:
¿Cuál es mi dharma aquí?
¿Qué es el ego y qué es la claridad?
¿Qué acción se necesita?
¿Qué resultado debo publicar?
¿Dónde puedo rendirme?
Esto convierte la vida en yoga.
Una práctica de reflexión basada en el Gita
Al final del día, reflexione sobre estas preguntas:
¿Dónde actué con apego hoy?
¿Dónde actué desde el dharma?
¿Dónde busqué elogios o temí las críticas?
¿Dónde el deseo perturbó mi claridad?
¿De dónde surgió la ira a partir de una expectativa bloqueada?
¿Dónde recordé lo Divino?
¿Dónde me olvidé de mí mismo en el ego?
¿Dónde podría haber practicado la ecuanimidad?
¿Qué acción puedo ofrecer ahora?
¿Qué resultado puedo publicar?
Esta reflexión no es para la culpa.
Es para tomar conciencia.
El Gita no pide perfección. Está pidiendo una transformación consciente.
Malentendidos comunes sobre el Bhagavad Gita y el Yoga
1. El Gita no es sólo un texto religioso
También es un texto de yoga profundo que enseña acción, meditación, sabiduría, devoción, desapego y entrega.
2. Karma Yoga no significa acción descuidada
El desapego por los resultados no significa mal esfuerzo. Significa esfuerzo total sin dependencia egoica del resultado.
3. La ecuanimidad no significa ausencia de emociones
Un yogui puede sentir profundamente pero permanecer interiormente estable.
4. La renuncia no siempre significa abandonar la sociedad
El Gita enfatiza la renuncia interior: renunciar al ego, al apego y aferrarse a los frutos de la acción.
5. Bhakti no es debilidad
La devoción requiere humildad, coraje, amor y entrega. Suaviza el ego y purifica la acción.
6. La meditación no es suficiente sin una vida correcta
El Gita integra la meditación con acción, disciplina, moderación, sabiduría y devoción.
7. Rendirse no es pasividad
Rendirse significa actuar con sinceridad mientras liberamos el control egoico sobre los resultados.
Bhagavad Gita para profesores de yoga
Para los profesores de yoga, el Gita es fundamental.
Enseña que el yoga no es sólo técnica. Es cómo uno vive, sirve, habla, actúa y se relaciona con los estudiantes.
Un maestro puede practicar Karma Yoga enseñando con sinceridad y no con ego.
Un maestro puede practicar Jnana Yoga continuando el autoestudio y recordando la diferencia entre conocimiento y sabiduría.
Un profesor puede practicar Bhakti Yoga ofreciendo la enseñanza como servicio.
Un maestro puede practicar Dhyana Yoga manteniendo la meditación personal.
Un maestro puede practicar Vairagya si no se apega a los elogios, la popularidad, los ingresos o la imagen.
Un maestro puede practicar el Dharma respetando a los estudiantes, enseñando honestamente y actuando responsablemente.
El Gita protege la enseñanza del yoga para que no se convierta en una actuación.
Devuelve al maestro al servicio, la humildad, la sabiduría y la estabilidad interior.
El Bhagavad Gita y la formación de profesores de yoga
En una formación de profesores de yoga, el Bhagavad Gita ayuda a los estudiantes a comprender el yoga más allá de la estera.
Enseña que convertirse en profesor de yoga no se trata sólo de aprender secuencias, alineación, anatomía o metodología de enseñanza.
También se trata de volverse más maduro en acción, pensamiento, devoción y autocomprensión.
Un estudiante serio debería estudiar el Gita porque responde a las preguntas que todo practicante enfrenta:
¿Cómo actúo sin ego?
¿Cómo manejo la duda?
¿Cómo manejo la mente inquieta?
¿Cómo practico el desapego?
¿Cómo equilibro el esfuerzo y la entrega?
¿Cómo vivo mi dharma?
¿Cómo me mantengo firme en el éxito y el fracaso?
¿Cómo incorporo el yoga a la vida diaria?
El Gita hace que el yoga sea práctico, ético, filosófico y espiritual al mismo tiempo.
Conclusión: el yoga de Krishna es práctica en la vida
El Bhagavad Gita enseña que el yoga no se limita a la postura, la meditación, la renuncia o la filosofía.
El yoga es el arte de vivir con claridad.
Krishna le enseña a Arjuna a actuar, pero sin apego.
A practicar, pero sin ego.
Pensar profundamente, pero no quedar atrapado en el orgullo intelectual.
Amar y entregarse, pero no volverse pasivo.
Meditar, pero también cumplir el dharma.
Permanecer firme en el éxito y el fracaso.
Ver el Ser más allá del cuerpo y la mente cambiantes.
Ofrecer todas las acciones a lo Divino.
Esta es una visión completa del yoga.
El campo de batalla del Gita es también el campo de batalla de la vida diaria.
Todos los días enfrentamos el deseo, el miedo, la confusión, el deber, el apego, el dolor y la elección.
La enseñanza de Krishna nos recuerda:
No huyas de la vida.
No actúes desde la confusión.
No te aferres a los resultados.
No dejes que la mente se convierta en tu enemiga.
No te olvides del Ser.
No abandones la práctica.
No pierdas la devoción.
Actúa con sabiduría.
Practica con constancia.
Amar con entrega.
Viva con ecuanimidad.
Este es el yoga del Bhagavad Gita.
Preguntas frecuentes sobre el Bhagavad Gita y el yoga
¿Qué enseña el Bhagavad Gita sobre el yoga?
El Bhagavad Gita enseña el yoga como un camino completo de acción, sabiduría, devoción, meditación, desapego, disciplina y entrega. Muestra cómo practicar yoga en la vida diaria.
¿Cuáles son los principales tipos de yoga en el Bhagavad Gita?
Los principales tipos de yoga que se enseñan en el Bhagavad Gita incluyen Karma Yoga, Jnana Yoga, Bhakti Yoga y Dhyana Yoga. Krishna también enseña ecuanimidad, renunciación y entrega.
¿Qué es el Karma Yoga en el Bhagavad Gita?
Karma Yoga es el yoga de la acción desinteresada. Significa cumplir con el deber con sinceridad, sin apego a los frutos de la acción.
¿Qué dice Krishna acerca de la mente?
Krishna enseña que la mente puede ser amiga o enemiga. Una mente entrenada apoya la liberación, mientras que una mente no entrenada crea esclavitud. La mente se controla mediante la práctica y el desapego.
¿Cuál es el significado de “El yoga es habilidad en acción”?
Significa que el yoga no es sólo meditación o retraimiento. El yoga es la capacidad de actuar con claridad, firmeza, sabiduría, desapego y alineación con el dharma.
¿Qué es la ecuanimidad en el Bhagavad Gita?
Ecuanimidad significa equilibrio interior entre el éxito y el fracaso, el placer y el dolor, la ganancia y la pérdida, el elogio y la crítica. Krishna dice que la ecuanimidad es yoga.
¿El Bhagavad Gita enseña meditación?
Sí. El Gita enseña meditación especialmente en el Capítulo 6, donde Krishna explica la postura, la disciplina, la moderación, la concentración y el control de la mente.
¿Qué es el Bhakti Yoga en el Bhagavad Gita?
Bhakti Yoga es el camino de la devoción, el amor, el recuerdo y la entrega a lo Divino. Purifica el corazón y suaviza el ego.
¿El desapego significa no preocuparse?
No. El desapego significa actuar plenamente sin aferrarse a los resultados. No significa descuido, pereza o frialdad emocional.
¿Por qué es importante el Bhagavad Gita para los profesores de yoga?
El Gita ayuda a los profesores de yoga a comprender el yoga más allá de las asanas. Enseña acción ética, humildad, devoción, autoestudio, desapego, disciplina y servicio.